Mi pesadilla
“Noto sus manos alrededor de mi cuello, apretando cada vez más fuerte. Siento como el aire abandona mis pulmones y ese punto de conexión con la realidad va desapareciendo. Lo último que logro ver antes de cerrar mis ojos son los suyos castaños con las pupilas dilatadas sobre las mías. Intento moverme, forcejear con él todo lo que puedo para que me suelte, pero es más fuerte que yo. Quiero gritar para que alguien venga y me ayude, pero la voz no me sale. Noto que mi cuerpo se vuelve cada vez más endeble y lo único en lo que consigo pensar es en que se acabe rápido, en que por lo menos dejar de respirar significará que nunca más podrá hacerme daño…” Unas manos me sacuden despacio, oigo mi nombre al fondo, pero no consigo establecer la conexión con mi mente para que esta me ayude a entender donde estoy. Cuando abro los ojos me encuentro con los ojos oscuros y llorosos de mi abuela que me sacude lentamente para traerme de nuevo a la realidad de mi habitación. Solo era una pesad...